Este es el título del primer libro de la colección Las Aventuras del Capitán Alatriste, entre las que se encuentran además de esta primera las novelas Limpieza de Sangre, El Sol de Breda, El Oro del Rey, El Caballero del Jubón Amarillo y Corsarios de Levante. El autor de esta saga es Arturo Pérez Reverte, nacido en Cartagena, que además de escritor también es periodista. La novela esta ambientada en los siglos de Oro en Madrid, concretamente en el barroco, donde la miseria, el hambre y la falta de ilusión por la vida llevaban a cada uno a buscarse la vida de la mejor manera posible. Este era el caso del capitán Alatriste, que trabajaba como espadachín a sueldo, y que además tenía a su cargo al hijo de su compañero Lope Balboa, asesinado en la guerra. Este chico tiene trece años cuando es entregado al cargo del capitán Alatriste y su nombre es Iñigo de Balboa.
La historia es narrada por Iñigo, que cuenta las aventuras del capitán ejerciendo de testigo. La trama comienza cuando al capitán y a Gualterio Malatesta, asesino a sueldo y en este caso compañero de trabajo de Diego Alatriste, les encargan un trabajo dos enmascarados por el cual van a recibir mucho dinero. El trabajo consiste en dar un susto a dos viajeros ingleses cuyo nombre desconocen y arrebatarles unos documentos. Mas tarde aparece otro individuo que les exige que maten a los dos ingleses y les ofrece más dinero. Al capitán todo este asunto le empieza a parecer algo turbio, y siguiendo las indicaciones de los primeros en contratarles, detiene la muerte de los dos viajeros cuando su compañero está a punto de matarles. Esto, por supuesto le va a traer bastantes mas problemas de los que sospechaba. Resulta que esos dos viajeros eran el príncipe y futuro rey de Inglaterra y el duque de Buckingham. De haber matado a estos dos individuos se habría disparado una guerra entre España e Inglaterra, entonces la pregunta era, ¿quién podía estar tan interesado en que algo así sucediese? Y a su vez, ¿quién estaba interesado en que esto no sucediese?
Toda esta historia de intrigas y aventuras está escrita con un léxico y unas descripciones que no son propias del mundo actual, lo cual te hace sumergirte en la España del siglo XVII. A pesar de lograr que te imagines cómo era la España de entonces con esos recursos literarios, no se hace lento y pesado de leer, como fácilmente podría haber ocurrido, ya que a pesar de eso el vocabulario es comprensible. La organización de la historia está muy bien elaborada en mi opinión, ya que consigue mantener la intriga hasta el final, que es donde se da a conocer el nombre de los interesados en no matar a los reyes de Inglaterra, el duque de Olivares y el secretario del rey Luis de Alquézar, y a su vez también el nombre del interesado en acabar con ellos, el inquisidor fray Emilio Bocanegra. Todo esto es desvelado en unos intrigantes juicios que le realizan al capitán en los cuales fácilmente podrían haberle matado, y yo contemplaba esa expectativa continuamente, lo cual me mantenía interesada en seguir leyendo. También pienso que los personajes estaban muy bien elaborados. El honrado capitán Alatriste, que tiene que hacer trabajos desagradables como matar a cambio de dinero para poder salir adelante, el malvado sicario Gualterio Malatesta, resentido con la vida y al cual no le importa nada matar a quién sea con tal de recibir unos maravedís de entonces, los corruptos y poderosos nobles fray Emilio Bocanegra, duque de Olivares y Luis de Alquézar, que aunque tenían intereses diferentes no dudan en intentar conseguirlos de una manera poco honrada, el poeta y amigo del capitán Francisco de Quevedo, con un espíritu optimista y siempre dispuesto a ayudar a su amigo Diego Alatriste, el en un principio inocente paje del capitán Iñigo de Balboa, y digo en un principio porque una vez que avanza la novela ya no lo será tanto, y la poco nombrada pero que según se da a entender dará mucha guerra en los siguientes libros Angelica de Alquézar, sobrina de Luis de Alquézar, y de la cual Iñigo se enamora perdidamente. Otro factor que me gusta de esta novela es la manera que tiene el autor de revelar tímidamente cosas que ocurrirán más tarde, para de esta manera mantener la intriga e impulsar al lector a seguir leyendo. Un ejemplo de esto es como nombra a la niña de la cual Iñigo se enamora perdidamente, Angelica de Alquézar. Dice continuamente que es una persona malvada, pero que cuando tiene la edad en la que relata la historia aún no lo sabe, sino que lo descubrirá más adelante. Esto incita al lector a seguir leyendo la saga de libros de las aventuras del capitán. Otro ejemplo todavía más claro es el final de la novela, en la que Gualterio Malatesta amenaza a Iñigo de Balboa con matarlos a él y a Alatriste más adelante, ya que según dice tienen un asunto pendiente que resolver, y la vida es larga hasta que deja de serlo. En la historia también se nombra a Lope de Vega y a sus versos, a Calderón de la Barca, a los corrales a los que acudían a ver las obras de estos representadas y a demás artistas como Cervantes que en esta época de desilusión y malvivir hacían a la sociedad estar interesada en algo cultural como era el teatro o la literatura.
En definitiva recomendaría este libro a quien estuviese interesado en conocer cómo era la España del siglo XVII, cruel y despiadada a la vez que cargada de arte y de cultura, pero todo de una manera más entretenida y llevadera.
esta muy bien Inés, tienes mucha facilidad para escribir y has puesto interés,estás implicada en el escrito y eso es muy importante.
Inés, Inés, Inesita, Inés..
el escrito..un poquillo largo, no?
ahaha..